Por Enzo Garay
Todo parecía estar de diez en el ambiente riverplatense, campeones después de seis años y con la particularidad de que el director técnico más ganador de la historia estaba en el banco. Todo muy bueno para ser cierto. Ramón Díazdejó de ser el técnico una vez finalizado el campeonato. Según él, "ya había cumplido sus objetivos", cosa rara en un hombre de su talla, acostumbrado siempre a ir por más. La hinchada millonaria no supo qué decir. Sin embargo, había habido indicios de que esto ocurriría.
El 6 de junio del presente año, asumió en su reemplazo Marcelo Gallardo, en lo que seria su segunda experiencia como técnico, luego de su exitoso paso por Nacional de Montevideo, donde la entidad charrúa pudo gritar campeón. Cierto es que la liga oriental no es muy competitiva pero eso no le quitaba ningún mérito al "Muñeco". Aún dolidos por la ida de Ramón, asistimos a la asunción de Gallardo.
Hasta entonces todo parecía andar sobre ruedas, pero era solo una apariencia. El primero de los inconvenientes que se hizo evidente fue la lesiónde Fernando Cavenaghi, un traumatismo en el dedo gordo del pie derecho que lo ha tenido a mal traer desde la 6ta. fecha del torneo ganado. Hasta el momento no se sabe si deberá o no someterse a una operación, aunque con el actual tratamiento recién podría volver a jugar a mitad del campeonato.
Otra cuestión problemática fue la situación del mediocampista Cristian Ledesma, uno de los jugadores claves para la obtención del reciente campeonato. El alejamiento de Ramón Díaz lo llevó a la determinación de volver a Argentinos Juniors, el club que lo vio nacer.
El tercero de los problemas de la entidad de Núñez vino de la mano de los jugadores colombianos, Teófilo Gutierrez y Carlos Carbonero, ambos jugadores del reciente mundial. El primero de ellos manifestó su decisión de proseguir su carrera profesional en Europa, hecho por que impediría su vuelta al club. Esta actitud no es en absoluto una novedad, ya que su conducta deportiva deja mucho que desear. En cuanto al segundo, finalizado su tiempo de préstamo, al igual que su compatriota, también quiere emigrar al Viejo Mundo, con lo cual concretaría su sueño más deseado.
Los inconvenientes no se agotan con los ya nombrados. Hay que sumar los casos de Leandro Chichizola, Lucas Pugh y Gonzalo Marinelli, por citar solo algunos.
Con eso nos quedarían jugadores como Leonardo Ponzio que, según el "Muñeco", es un jugador recuperable pero para mi gusto ya cumplió su ciclo en el club; Osmar Ferreyra, que vino de la mano de Ramón pero que hace tiempo que no es del gusto del hincha millonario; Federico Andrada una de las tantas "joyas", pero que nunca pudo demostrar idéntico nivel al que demostró en las reservas riverplatenses. A ellos, se sumó el regreso de los uruguayos Carlos Sánchez y Rodrigo Mora, cuyo desempeño en River no fue brillante.
Pero no todo es negativo en la comunidad riverplatense. Éder Álvarez Balanta dio a conocer que su contrato se extiende hasta el 2016, con lo cual da a entender que no tiene intenciones de buscar otro destino. Por su parte,Leonel Vangioni manifestó su comodidad en el club y que solamente piensa en el mismo.
Cabe aquí preguntarse si Ramón sabía o sospechaba de la situación que se venía, un equipo desmantelado, con nada menos que cuatro competiciones por delante. Todo parece indicar que la alegría de haber logrado un campeonato luego de seis años de frustraciones cegó a la entidad millonaria.Esta es mi opinión y el tiempo dirá si es (ojalá que no) o no correcta.
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